May
19
2012

LA MUERTE DEL CAPITALISMO- CAPÍTULO XXVI

¡La crueldad es la fuerza de los cobardes! Es cierto dijeron los aduladores, aceptando la posición de Fidel, Raúl, Chávez, Correa, Evo y Ortega en contra de los revolucionarios que mataron a Gadafi.

Sin embargo y paradójicamente, fue precisamente Gadafi quien dictó y leyó el libro verde de la revolución y que lo practicó durante más de 42 años incumpliéndolo y matando a los revolucionarios civiles porque en el primer momento de la revolución no eran militares los que la iniciaron.

La ovejas sacaron sus dientes y se comieron vivo al lobo.

¡Siempre ha sucedido así, le ocurrió a Mussolini en el país de la ópera y de los inventores de la moda más sofisticada del mundo!

A los cobardes no les queda más que volverse aunque sea sólo una vez en la vida de la triste condición de corderos convertirse en lobos, lo mismo sucede en los reality shows?, advirtieron las masas oprimidas.

Con la razón se encuentra funcionando siempre y en conjunción la emoción.

El pecado que significa objetivamente no dar en el blanco se comete  porque la emoción ofusca la razón y los caprichos se pagan caros.

Bertrand de Juvenal dijo: “Tarde o temprano, una sociedad de ovejas debe de crear un gobierno de lobos.”, no debería ser así, pero sucede constantemente.

Los antídotos han sido siempre conocidos, pero vale la pena recordarlos por certeros y eficientes, que si los cumpliéramos no tendríamos necesidad de que tanta gente inocente perezca porque a la jauría de lobos la dejamos suelta.

A los pecados capitales se les oponen siete virtudes:

Contra la soberbia, humildad.

Contra la avaricia, generosidad.

Contra la lujuria, castidad.

Contra la ira, paciencia.

Contra la gula, templanza.

Contra la envidia, caridad.

Contra la pereza, diligencia.

Sin embargo:

¡Los aullidos del lobo se escuchan en el silencio aterrador del combate suscitado!

Canetti cuando nos habla de “la masa de inversión”, nos cuenta que en la revolución francesa, madame Jullien le escribió a su hijo esta famosa frase:

“Los lobos siempre se han comido a los corderos; ¿se comerán esta vez los corderos a los lobos?

¡Eso le sucedió a Gadafi!

Cuando Castro, el Che Guevara y sus revolucionarios llegaron al poder, los corderos indefensos, que eran precisamente ellos mismos, comenzaron ha convertirse en lobos, enseñaron sus dientes y ordenaron fusilamientos revolucionarios aprobados por las masas que habían sido maltratadas por sus verdugos batistianos.

Basta un botón como ejemplo real y válido al recordar que en febrero de 1963, Ernesto Che Guevara, siendo ministro de Industria de Cuba, disolvió los sindicatos; para eliminarlos argumentó que las organizaciones civiles no estatales por sus intereses particulares gremiales chocaban frontalmente con los supremos intereses del Estado y de la  revolución socialista Cubana.

El trabajador se volvió un instrumento material económico para el triunfo colectivo y fue empleado a las empresas hoteleras privadas capitalista y a la sociedad  venezolana a salarios capitalistas y los nuevos esclavos socialistas recibieron con desventaja sus remuneraciones absurdamente más bajas.

Sin embargo los hermanos Castro no quieren darse cuenta que se volvieron dictadores y se convirtieron en lobos depredadores.

Los nuevos David cubanos, los débiles corderos, se han comenzado a agrupar ahora como sucedió en la revolución francesa.

Los dictadores, al tratar de mantenerse en el poder, no importando su ideología, se convierten siempre en conservadores.

Examinemos algunas frases famosas con respecto a los lobos:

“Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit.”: Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro:”

El lobo cuando se quiere comer a las ovejas encuentra siempre una razón sencilla para hacerlo.

Vean con qué facilidad dictan y ejecutan las expropiaciones y ponen multas multimillonarias a la prensa, sabiendo a priori que son imposibles de pagar.

El que sirve a los lobos no puede servir al rebaño y eso los saben los aduladores de turno.

Pero cuando el lobo está enterrado, las ovejas danzan, los libios bailaron liberados enfrente de un hombre muerto impotente: Gadafi.

Lo mismo sucedió con las revoluciones: cubana, nicaragüense, salvadoreña, panameña y ahora en África con la de Túnez, Egipto, Libia y muy pronto si la historia no se equivoca la veremos en los países de Yemen y Siria.

Un solo hombre joven universitario y vendedor ambulante llamado Mohamed Bouazizi, en diciembre de 2010 se quemó a lo bonzo en Túnez y este hecho aparentemente aislado fue suficiente para detonar la insurrección armada que terminó con la cruel dictadura que los oprimía.

Los linchamientos no son cosa nueva en Latinoamérica, nos horroriza pensar que todavía en el siglo XXI sucedan y sigan ocurriendo.

Los reporteros de “El Cotidiano”, de la Universidad Autónoma Metropolitana – Azcapotzalco: Raúl Rodríguez Guillen y Juan Mora Heredia, escribieron en 2005 en el numero 131 un artículo sobre: “Los linchamientos en México.”

Tratando de ser breves, ellos describen que en las últimas dos décadas han sucedido en México más de doscientos.

En Bolivia se planteó un debate en torno a los linchamientos después que fue reconocida la justicia comunitaria, práctica muy utilizada por los nativos.

En Cochabamba, La Paz y Santa Cruz se registraron según datos proporcionados por el Defensor del Pueblo como 57 linchamientos en 2007.  Raúl Catalán, jefe de la Policía Nacional Civil (PNC) de Huehuetenango, comentó que vecinos de la aldea Chacaj y otras comunidades se organizaron y capturaron en la aldea La Fortuna a tres hombres que habían asesinado a Felipe Jiménez custodio de un camión que repartía cerveza en esas poblaciones.

“Una turba de unos 300 vecinos apedreó a los tres hombres y luego los quemó vivos. La PNC no pudo ingresar al lugar, puesto que los comunitarios cerraron todos los ingresos al sito en donde ocurrió el linchamiento”, comentó la prensa.

Javier Arreaga, vecino del lugar comentó: muerto el perro se acaba la rabia, esas tres personas eran hombres malos, no merecían vivir.

Juan Pablo de apellido desconocido, dijo que el pueblo unido cuando tiene la decisión en sus manos, se protege no sólo de los asesinos sino que también de las autoridades que los protegen y los dejan libres.

Los linchamientos son actos que están fuera de la ley, y penados para proteger el orden público. El Estado debe defender su monopolio de la fuerza.

Normalmente los linchamientos se producen de forma espontánea por motivos sociológicos ya sea racistas, religiosos y políticos como sucedió con Gadafi y Mussolini.

Algunos han sido planificados con antelación como en los Pogromos, término que se ha usado para denotar actos de violencia contra los judíos como sucedió en la Santa Inquisición, en Alemania y  Polonia de Hitler, en la Rusia de Stalin y en Buenos Aires, Argentina, hace algunos años.

Los medios de comunicación destacan ahora al posible asesino de Gadafi el cual orgulloso presentó al público la pistola de oro del dictador y espera, como lo están diciendo algunos, lo proclamen: “Héroe Nacional Libio”.

Hay una frase que está recorriendo en el mundo y que la dijo un combatiente rebelde a Gadafi antes de que fuera cruelmente asesinado:

“¡Cállate, perro!”

Esta oración coincide con lo que estuvimos expresando antes acerca de los lobos y las ovejas y con las ante dichas por Arreaga y Juan Pablo en Guatemala.

Los que creemos en el ejercicio de la generosidad y bondad de los humanos no podemos acuerpar este tipo de linchamientos, sin embargo la violencia acarrea cada vez más terrorismo y eso precisamente debe el gobernante de turno de evitarlo antes de que suceda.

Los nuevos dictadores, porque siempre lo son, se les olvidan sus atrocidades y creen, reforzados por los halagos de sus aduladores, que permanecerán por toda su vida en el poder.

¡Que se cuiden dijo Robert, mi amigo, tarde o temprano perecerán, esa es la ley del cambio y de la vida!

Continuará…

May
11
2012

EL CAMBIO-CUARTA PARTE Y FINAL

Las sociedades cambian muy lentamente, la velocidad de transformación de la misma ocurre en forma más o menos imperceptible.

Sin embargo, cuando estalla una guerra, un tsunami, una erupción volcánica como la que arrasó Pompeya, la desaparición repentina de los mayas y la revolución francesa, son acontecimientos por demás inverosímiles pero que suceden y para analizarlos no encontramos entonces otra explicación que entrar al terreno de lo desconocido y a especular qué fue lo que quizás pasó.

¡Espero que no lleguemos a una erupción social!

Hay que rescatar a las víctimas de las enseñanzas contradictorias en contra de los emprendedores y de la empresa privada.

Hay que propiciar que la actividad empresarial no caiga como hasta ahora en la necesidad primaria de la supervivencia por la torpe obstaculización permanente de las leyes anti empresa privada que comulgan los intelectuales de Latinoamérica y que precipita a sus pueblos a la pobreza ya que definitivamente no crean riqueza.

Rescatar a los sobrevivientes de esa mala praxis que ha obligado a miles de salvadoreños y a la mayoría de los habitantes de los países de Latinoamérica a huir paradójicamente no a Cuba ni a Venezuela que serían los destinos naturales productos de esas enseñanzas, sino que a los Estados Unidos, es la manifestación más clara del fracaso de la práctica de lo que predican y que por más de 70 años han inculcado sistemáticamente a sus poblaciones para que propicien la destrucción del capitalismo imperialista como lo llaman.

Han obligado por muchos años a los empresarios salvadoreños a no establecerse o a medrar en las aguas pantanosas de la economía informal y procurar obviamente ofrecer las mínimas oportunidades decentes de trabajo.

Debajo de las enseñanzas académicas en las cuales se depositan y duermen los anhelos de los latinoamericanos se encuentra el adoctrinamiento sistemático y sin sentido de la inteligencia emocional de los jóvenes en las universidades públicas para deslegitimar la actividad empresarial y al mismo tiempo solicitar a un ente ininteligible llamado Estado la resolución inmediata de la pobreza.

Para terminar este pequeño ensayo que da para mucho, hablaré sobre la incursión de los políticos de izquierda en las dos empresas petroleras que navegan en un campo extremadamente complejo y competitivo, así como también de las nuevas asociaciones fundadas de Alba alimentos y Alba medicinas, “sin fines de lucro” que se prestan a un nuevo experimento local y antiguo, practicado desde la antigua Grecia y Roma, en dónde los empresarios sociales económicos confundieron las actividades de los costos, las ganancias y sobre todo de la especulación especialmente cuando los ignorantes no consideran la variabilidad absoluta del mal o del buen tiempo que es determinante en las cosechas agrícolas y más cuando sucede en un mundo globalizado.

Los costos directos de la mano de obra y de los materiales, los costos de distribución cada vez más sensibles por las incidencias del cambio en los precios de los combustibles, los de reposición de la maquinaria, el mantenimiento, los precios de la competencia nacional y extranjera, los créditos, el pago de intereses y la ganancia para crecer y no quebrar, son algunas de las  variables a las que se enfrentan las empresas necesitando una gerencia dinámica y sensible para detectar y confirmar los nuevos precios variables para captar a los consumidores en un mercado cambiante, irracional y difícil.

Las buenas o malas intenciones no son lo suficientemente poderosas para mantener la supervivencia de una empresa, si así fuera todos sin excepción seríamos ricos, la falta de preparación y de humildad de reconocer nuestras debilidades son indispensables para aguantar las embestidas de la incertidumbre.

Lo único que nos toca es felicitar sinceramente y darle la bienvenida a la empresa privada salvadoreña a los que conforman la dirección real y propietaria de Enepasa y ALBA Petróleos de El Salvador y que no pasan se calcula de no más cincuenta sus dueños y que pertenecen a la élite más conservadora del FMLN, porque a nadie van a convencer de que son los alcaldes de los gobiernos municipales los que mandan, los jefes, los que verdaderamente ordenan ya lo confirmaron con demasiada suficiencia cuando la cúpula y no el pueblo eligió como candidato a la presidencia a Mauricio Funes Cartagena que nunca quiso ponerse una camisa roja como muestra de simpatía por el partido que lo propuso y la élite se olvidó también de las bases del partido al destituir a una de sus candidatas más populares a  la alcaldía de Apopa, Presidenta de Enepasa y Vicepresidenta de ALBA Petróleos, la doctora Luz Estrella Rodríguez de Zúñiga, informando claramente a la comunidad que los que verdaderamente dictan las normas del juego son los “Illuminati” del Frente y ahora pretenden establecer que el nuevo candidato a la presidencia lo nombrará otra vez “El PUEBLO”.

Si viviera el ícono salvadoreño Aniceto Porsisoca, diría en la Televisión de que “El Pueblo” está cansado y disgustado de tanto manoseo y ninguneo.

Hay cosas y lo reconozco que son muy difíciles de cambiar y entre esas se encuentra en primer lugar: el carácter, el cual aflora automáticamente en cada instante de la vida de una persona; la irascibilidad, la molicie, la concupiscencia y los complejos grabados en el alma de un individuo son las más arduos de erradicar, no importan los esfuerzos que se hagan y el cargo presidencial del que lo sustente.

Lo mismo sucede en las comunidades en donde también existe un carácter que los identifica y que impide o desacelera al cambio.

Para terminar le preguntamos a Don Prudencio, el sabio de Cojutepeque, que opinaba del cambio y nos dijo lo siguiente:

Hay varias lecciones que tienen que aprender los políticos sobre todo en lo que se refiere a la presunción, parafraseando a Miguel de Montaigne, mi alma gemela, él establece que tiene dos fases:

Estimarse demasiado y no estimar lo bastante a los demás.

En cuanto a la presunción, los partidos de izquierda y de la derecha, no cambiaron, no porque no quisieron sino porque no pudieron.

La presunción estaba inscrita en sus almas.

Los dos partidos fallaron en tiempos diferentes y cuando ambos fueron presuntuosos, perdieron.

Los aparentemente nuevos con su frase tan manida del cambio no fueron más que ceremonia, el espectáculo los arrastró y abandonaron la sustancia de las cosas; se quedaron en las ramas y desatendieron el tronco y el cuerpo.

El dominio del poder y la riqueza les turbó el juicio y los convirtió en lo que tanto denigraron por años, dando la apariencia de que eran los mismos sólo que con diferente careta.

El dominio engendró en los del cambio el menosprecio al pueblo del que tanto decían que protegerían.

Se equivocaron exactamente igual que sus enemigos políticos y los resultados fueron los mismo ambos perdieron la confianza del pueblo.

A veces siento que fastidio a los que me escuchan y por eso le robo a Cicerón lo que dijo: “Cuando el político se vuelve más sutil y hábil, más se convierte en odioso y sospechoso, sobre todo cuando no goza de reputación de honradez.”

Para concluir y liberarlos les confirmo:

¡No hagan cosas buenas que parezcan malas,

ni cosas malas que parezcan buenas!

¡Hagan lo más fácil: lo correcto!

Palabras del Pueblo, palabras de Dios.

San Salvador, 10 de mayo de 2012.

Oachedobleve.

May
6
2012

EL CAMBIO (TERCERA PARTE)

Carlos García Ruiz, exalcalde de Soyapango, llamado popularmente “El Diablito”, el 17 de abril de 2012 dijo en un periódico capitalino que él renunciará como vicepresidente de Enepasa y que otras personas asumirán los cargos vacantes dejados por los antiguos ediles del FMLN que perdieron las elecciones y exteriorizó una frase críptica característica de las organizaciones secretas cuando afirmó: “Nadie” es propietario de Enepasa.

Esto significa claramente que no será el Diablito el que confiese quienes son los propietarios de Enepasa, lo obvio salta a la vista me dijo el repartidor de periódicos de mi colonia, con esa sabiduría popular tan inconfundible que poseen, mire me interpeló, “NADIE”, es imposible que exista, que creen que los salvadoreños somos imbéciles, alguno o varios de la cúpula del partido del cambio tienen el poder y lo están ejercitando, el negocio es demasiado complicado y jugoso para dejarlo en manos de “Nadie” y menos de “El Pueblo” conceptos muy parecidos en su contenido.

La sociedad mixta se transformó en lo que siempre fue: una empresa capitalista con tendencia monopólica indiscutible como lo hace actualmente PDVSA en Venezuela, en otras palabras la contradicción del partido del cambio se matizó con bastantes frases ambiguas a la Hugo Martínez y que permiten a esa empresa mercantil operar claramente en forma descarada, ya que en menos de seis años de funcionamiento, sus precios de venta son iguales a los que practica su competencia cada vez más debilitada.

Las dos empresas simbióticas involucradas se volvieron más materialistas y capitalistas en su base económica, reflejando precios de la gasolina que sólo una empresa financiera puede ejecutar al sujetarse a las leyes de la oferta y la demanda.

Las alcaldías que se retirarán de Enepasa establecieron antes de su huida política y económica de la sociedad y con los gobiernos municipales que se quedaron de que el nuevo presidente de la asociación a partir del uno de mayo de dos mil doce, será el edil Francisco Castaneda de San Sebastián Salitrillo, municipio incorporado al distrito de Chalchuapa en Santa Ana.

Castaneda funge actualmente como síndico de la misma empresa.

San Sebastián Salitrillo no pasa de 32,000 habitantes y está considerada como uno de los cincuenta municipios con las tasas más bajas de extrema pobreza.

Para darle a la sociedad salvadoreña mayor transparencia de las actividades empresariales de la multimillonaria empresa capitalista Alba Petróleo y de Enepasa, los diáfanos del FMLN escogieron al edil de uno de los municipios más pobres para comandar este imperio; hombre que no se presta obviamente al mandato de la de la cúpula política del partido del cambio y que los maliciosos interpretan como la utilización de Francisco Castaneda como prestanombres, costumbre a la cual han tildado de practicar a los partidos de la derecha.

En el caleidoscopio de las oportunidades del cambio se observa:

El Ausentismo, la fabrica de empleos, las promesas falsas, la política más que engorrosa de la tramitología burocrática para la incorporación de las nuevas empresas al mercado laboral, la exacerbación de la interpretación tendenciosa  en contra del rol del empresario en la sociedad comandada por los continuos regaños del presidente en funciones, el ataque a la clase burguesa particularmente a la perteneciente a la clase media.

La mudanza económica del partido del cambio a la derecha pragmática se ha querido matizar con la polarización únicamente en la ideología más no en la práctica.

La falta de visión de las cúpulas, enfrentadas al sometimiento del poder, no se han dado cuenta de que ahora ambos partidos por primera vez tienen muchos puntos en común, obviamente la izquierda al correrse en el espectro político a la derecha sus intereses pragmáticos los acercan en lugar de que los separen.

El beneficio del pueblo salvadoreño sediento de paz se presenta claro porque los de la élite del FMLN que ya saborearon las mieles de la abundancia y la angustia de las pérdidas económicas en una empresa privada, pueden ahora entender a los de ARENA.

ARENA estaba muerta dijeron los de la izquierda, pero resucitó, venció en las elecciones el resentimiento, en contra de los del cambio, por no cumplir sus promesas que las llenaron de ideologías vacías no realizadas.

Sin embargo, la noria de la estupidez en continuo movimiento y la picardía propia de las carpas de circo y del estatus social prevalece y se mantiene.

Los miembros de los diferentes partidos de la clase política salvadoreña cada vez se aproximan más y parece que pertenecen a una misma calaña de insensibles, estoy seguro que no todos comulgan en su fuero interno con ese señalamiento, sin embargo también debemos de considerarlo como una plaga que nos está asolando como un cáncer y que debemos de tratarlo con radioterapia y quimioterapia para salvarnos.

Poco a poco se han ido decantando los verdaderos intereses partidarios de la usurpación del poder y la esperanza ciudadana cada vez más debilitada se afinca en que brote una nueva y renovada clase política que verdaderamente escuche a la población que siempre enseña algo, llámense curas, médicos, periodistas, barrenderos, políticos, militares, putas y cuanto ser que ambula por la calle pueda contar algo de su vida y nos viertan  sus experiencias, alimento vital de la supervivencia del pueblo.

Hablar del cambio y vivirlo son dos cosas diferentes, como lo han descrito con tanta propiedad Heráclito y Crátilo, quienes advirtieron que el movimiento tiene su origen en la contradicción permanente.

La única diferencia consiste en saber que el criterio propio lo tenemos todos y descubrir que no sirve de nada despreciarlo como lo han acostumbrado desde hace muchos años los políticos y han sufrido las consecuencias nefastas para ellos y más para la población.

Heráclito dijo que el mundo está siempre en continuo movimiento.

La permanente movilidad se asienta en la estructura de los contrarios; en la contradicción se encuentra el origen de todas las cosas.

La mayoría de las personas no saben hablar ni escuchar, cuesta mucho lograr que el grupo de locos que llevamos dentro se callen por un momento y permitan abrir las esclusas de la atención y recibir con agrado a la otra persona para lo que tiene que decirnos.

Aprender a escuchar a la Naturaleza, al viento, al sonido de los grillos y al roce de las piedras pero sobre todo al otro al que difiere conmigo requiere de una dosis de sentido común inimaginable.

¡No hay ganancias seguras, ni tampoco sufrimientos garantizados!

El fanatismo de los no pensantes conduce indefectiblemente a las guerras y revoluciones causando dolor y angustia de los inmersos en ese momento histórico y geográfico que les tocó vivir.

La constatación de que existen personas con un cristal mental y espiritual que sincroniza con la forma en que miran la vida muchos salvadoreños, me parece importante, sobre todo en un mundo repleto de desesperanzas y angustias que nos inclinan a la toxicidad y a la hostilidad.

Los nutrientes o sea los que apoyamos la democracia estamos hermanados en la carencia de hostilidad y en la abundancia de la armonía fraterna para comprender que la vida vale la pena vivirla y que todo descansa para integrarnos en practicar esa verdad tan simple.

Lo crucial consiste en aceptarse como uno es y a los demás como a uno mismo, entonces la tolerancia no es una utopía y se convierte en realidad.

Lo dijo Protágoras hace mucho tiempo:

“El hombre es la medida de todas las cosas”.

En esa lejana época, la presocrática, se fundaron los conceptos del individualismo, los principios republicanos, la propiedad, la empresa privada y el capitalismo.

Me agrada lo que dijo Protágoras, y lo comparto, pero no como un hombre egoísta antropocéntrico, sino que como alguien que comprende al otro.

Continuará…